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12.11.2011 - El mercurio, Santiago de Chile
Economía y Negocios
Carlos Oliva
La brillante idea de un alemán amante del medioambiente
La premisa de Hans Hall antes de arribar a Chile era una sola: "En todos los lugares donde haya luces se puede ahorrar energía".
Y es que Kraftwerk, la empresa que fundó en 2006, está orientada a soluciones de energía renovables como paneles solares o dispositivos de ahorro energético que permiten reducir el consumo de energía de lámparas de aluro metálico y fluorescentes.
"Tuve noticias de Start-Up Chile por internet. Fue por esto que escribí un correo para postular a este proyecto en septiembre de 2010", recuerda Hall.
Con menos de un año en el país, este emprendedor ha logrado insertar su tecnología de ahorro energético no sólo en el Túnel San Cristóbal, sino también en sectores tan diversos como Las Condes y Puente Alto. Además, en Copiapó está instalando la primera planta de paneles fotovoltaicos del país en colaboración con distintas firmas.
Hall reconoce, al igual que el resto de los emprendedores aquí nombrados, que Chile será el trampolín para llegar a otros países. De ahí que junto a sus socios estén buscando nuevos inversionistas. "Creemos que tenemos una clara opción de exportar nuestras soluciones a toda Latinoamérica desde acá", asevera.
Puede que Kraftwerk aún no tenga oficina fija., pero "pronto la tendremos", dice Hall. Lo anterior, no ha sido un obstáculo para pensar en contrataciones de mano de obra local. Sobre todo porque este alemán se apronta a difundir aún más su controlador de eficiencia energética, la estrella de su firma.
"Tendremos mucho trabajo en el futuro. De alguna manera, Chile tendrá la oportunidad de exportar muy pronto energía a otros países, porque el potencial de este hermoso país es enorme", sentencia.
La dupla de Estados Unidos que apuesta por el cine local
Las primeras conversaciones entre Noah Ornstein y Jesús Martínez comenzaron en las canchas de fútbol de la Universidad de California, Los Angeles (UCLA). Fue hace un año, y en ese pasto sembraron, literalmente, la primera semilla de lo que sería su empresa "El Teatro", la compañía de entretenimiento que pretende, entre otras cosas, llevar las películas independientes a las grandes salas de cine.
La dupla tenía en común sus conocimientos en economía y su fascinación por el cine. Sin ir más lejos, Ornstein ha trabajado como productor de programas en canales pequeños, y también en grandes como ESPN. Y Martínez siempre ha querido producir su propia telenovela, además de protagonizarla.
Desde sus primeras conversaciones, los socios pensaron que Chile sería el mejor país de Latinoamérica para partir un proyecto de este calibre. "Nos interesaba el mercado chileno, es seguro, la industria del cine no está muy desarrollada, y aquí hay mucho dinero", explica Martínez, gerente de desarrollo de "El Teatro".
Así, con la visita de Nicolás Shea, de Start-Up Chile en UCLA, Noah acabó por convencerse de que este delgado territorio sería la primera escala de su proyecto.
Como CEO de "El Teatro", Ornstein llegó a Chile hace apenas cuatro meses. Pero desde ese momento comenzó a trazar las primeras líneas de este emprendimiento. Se topó con un frío intenso y con marchas. Pero lo peor no fue eso, sino la barrera idiomática. "Pero poco a poco estoy aprendiendo más", dice.
Pero con Martínez (hijo de inmigrantes colombianos) ha podido impulsar lo que hasta hace un par de meses era apenas una idea. Han desembolsado cerca de US$ 60 mil de inversión -parte de eso proveniente de Start-Up Chile-, lo que les ha permitido instalar una oficina en California, donde se encuentra el resto del equipo (en total, son doce integrantes) y comprar equipos.
Mientras, están de lleno en la convocatoria de su primer festival online de cine a través de www.elteatro.com. Allí podrán postular todos los cineastas amateur con trabajos de menos de 15 minutos.
La joven detrás del primer buscador para niños
A punto de cumplir 26 años, Natalia Monteiro sabe de riesgos. Esta joven brasileña, graduada de administración de empresas, no tuvo temor en viajar de Brasil a EE.UU. y de ahí a Chile para hacer de su emprendimiento una empresa de verdad. Todo por el primer buscador para niños en español Zuggi.
"Este proyecto empezó en noviembre de 2010 en Brasil, pero es acá en Chile donde estamos desarrollando las versiones en inglés y en español para América Latina", dice la risueña profesional.
Zuggi es un buscador virtual. Algo así como un Google para niños, pero a diferencia de esta plataforma, Zuggi tendrá filtros de seguridad para evitar cualquier visita a páginas indeseadas. En el mundo hay plataformas muy similares, pero todas en inglés y en EE.UU. Nada en español.
Su proyecto tiene una clara impronta social. De hecho, fue la realidad de su país la que la inspiró en apostar por este tipo de plataforma que ha llevado con su equipo de trabajo a distintos colegios fiscales de Brasil. Algo similar ha hecho en Chile con los talleres de capacitación a profesores y niños entre Segundo y Quinto Básico con el piloto del proyecto.
Sin embargo, tal como le ocurrió en su país, ha tenido ciertos obstáculos. "Entrar en los colegios no es tarea fácil. Son algo cerrados. Y acá en Chile no ha sido la excepción: porque es un desafío para los colegios implementar la tecnología en el día a día", explica.
Con una inversión inicial cercana a los US$ 40 mil, en Zuggi trabajan tres personas lideradas por Natalia. En seis días más lanzarán la plataforma y si todo anda bien -"digamos de aquí a un año más", explica- el buscador debería aterrizar en otros países de la región.
Para ello, Natalia espera llegar a la cifra de 100 mil usuarios entre Brasil y Chile. Junto con eso, la joven emprendedora quiere entregar una versión más segura del buscador y que sirva para otros buscadores. Un producto que se pueda vender, en definitiva, no sólo a los papás sino también a otros segmentos etarios.
"Reconozco que no estudié nada con educación, pero es un tema que me es fácil. Además, siempre nos hacemos asesorar por pedagogos", dice.




